sábado, 29 de enero de 2011

El Bicho

Pues ya pasó el Sábado (gran parte de el cuando menos) y por fin encontré tiempo para escribir aquí largo y tendido.

Ayer estuvo pocamadre, fue cumpleaños de un compa y pues el wey no quería hacer nada, pero entre la banda se organizó algo (bueno, organizó es una palabra muy inexacta, más bien salió algo al chilazo).

Me vi antes con unos amigos, dimos una diez vueltas en la plaza en lo que llegaron los demás, y ya fuimos a casa del susodicho. Ahí como que alguien corrió la voz de que se armó algo, porque salio gente hasta por debajo de las piedras. Nos pusimos a debatir los pros y contra de diversas actividades, y al final decidimos ir al billar, por alguna razón que nunca sabremos (yo tenía ganas de ir, así que no pasó nada).

Nos fuimos en caravana (después de invadir Sanborns unos minutos) hacía el billar, y al final entramos a un billar que se veía más cuquis. Entramos, nos acomodamos, tomamos un par de mesas y como que todos estaban medio.. fuera de lugar (después de todo, la mayoría no nos conocíamos tan bien), así que tomé como mi responsabilidad "romper" el hielo. Al poco rato empezó el cotorreo ya más en confianza, y en un momento de genialidad pura, a un compa se le ocurrió meterle a la rocola. En el momento en que la primera nota de la primera rola (DARE - Gorillaz) salió de las bocinas el efecto fue total: la gente (o cuando menos yo) empezó a tener una noche increíble.

El efecto que tiene la música en la gente es impresionante, las aliviana de una manera que ninguna otra cosa puede, pudo o podrá hacer.

Al cabo de un rato el dinero empezó a escasear y dimos un break a la música, pero por cuestión casi divina había otros compas que captaron la onda de nuestra música y nuestro ambiente y pusieron canciones de ese mismo estilo (me shockeo esto, encontrar gente con nuestro mismo gusto musical en Cancún es como encontrar tu sombra en un cuarto sin luz)

Estuvimos ahí por horas, las cuales me parecieron segundos. Tuve el juego de billar mas intenso e increíble de mi vida, con una remontada de un deficit de 6 bolas. Hubo headbang. Hubo cotorreo. Hubo risas. Hubo rosas regaladas. Hubo tiros legendarios. Hubo jenga XXXXTREEEEEEMOOOOOO. Hubo Fercho. Hubo de todo, si, y junto amigos hay pocas cosas que se disfruten más.

Les dejo de regalo una canción, que me brindaron ayer los misteriosos extraños musicales. En cuanto la pusieron supe que iba a ser el pináculo de la noche. Y no decepcionó.



La Ciudad de la Furia - Soda Stero

Me veras volar
por la ciudad de la furia
donde nadie sabe de mi
y yo soy parte de todos.

Nada cambiara
con un aviso de curvas
ya no hay fabulas
en la ciudad de la furia

Me veras caer
como un ave de presa
me veras caer
sobre terrazas desiertas
te desnudare
por las calles azules
me refugiare
antes que todos despierten

Me dejaras dormir al amanecer
entre tus piernas
entre tus pirenas

Sabras ocultarte bien
y desaparecer
entre la niebla
entre la niebla
un hombre aladao
extraña la tierra

Me veras volar por la ciudad de la furia
donde nadie sabe de mi
y yo soy parte de todos

Con la luz del sol
se derriten mis alas
solo encuentro en la obscuridad
lo que me une
con la ciudad de la furia

Me veras caer
como una flecha salvaje
me veras caer
entre vuelos fugaces
Buenos Aires se ve
tan susceptible
ese destino de furia es
lo que sus caras persisten

Me dejaras dormir al amanecer
entre tus piernas
entre tus piernas

Sabras ocultarte bien
y desaparecer
entre la niebla
entre la niebla
un hombre alado
extraña la noche

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