No estaba particularmente emocionado a la hora en que empecé a escribir esta entrada, porque más que nada lo andaba haciendo por compromiso, y no porque algo me naciera del corazón, pero como por arte de magia me inspiré yo mismo y ahora si vengo con ganas de escribir. Soy un bendito CRACK.
Resulta que voy a empezar a trabajar en el turno vespertino de ahora en adelante (aunque mañana iré en la mañana porque quiero tener la tarde libre). Suena bien y es más tranquilo en la tarde, aparte tengo oportunidad de levantarme después. Así que no hay quejas de mi parte (salvo que descanso el sábado en vez del domingo, pero eso se puede turnar).
He jugado mucho fútbol, y he mejorado de una forma bastante notable en mi opinión, cada vez me enamoro más del deporte. El América anda jugando excelentemente bien y espectacular y ganando juegos, como hace mucho no lo hacía así que también festejo eso.
Estoy empezando a ver lo de las universidades, ya es hora de ponerse las pilas, y agradezco cada vez más poder haber entrado a trabajar, me mantuvo el cerebro trabajando y me ayudó a aclarar dudas de todo.
Últimamente he estado cuestionando mucho mi futuro, que seré, que haré, etc, etc. Y me dí cuenta que no quiero algo aburrido, predecible, rutinario, etc. Y tristemente el 99.9% de los trabajos tienen uno de esos elementos implicados si o si. No se, la vida ya está tan automatizada que pronto no tendremos que hacer nada.
Quiero un coche.
Quiero un chofer.
Quiero otros vecinos.
Quiero más lectores.
Quiero más comentarios.
Pero sobre todas la cosas, quiero acabar esta entrada.
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